jueves, 25 de abril de 2019

Levántate y anda... así nos recibió la Comisión de Pascua en Arguiñariz, con una canción que dice todo el mundo es feliz. En verdad, el campamento fue una Oda a la vida, a vivir. Una vez que las familias nos dejaron ya en este precioso pueblito, no fuimos 12 apóstoles sino 23 personillas con cruces, risas, lágrimas, largas charlas y también silencios...

Y así, viviendo, llegamos al Jueves Santo. Todavía con el cansancio de la rutina...pero convirtiéndolo en una ocasión perfecta para ver que el cansancio no es sino otra excusa darnos cuenta de lo a gusto que se está viviendo de campamento...incluso si se mueve el colchón.





¡Y el agua nos despertó! Y el vaso, estuviese medio lleno, medio vacío, o como sea... en el día del servicio, no hizo falta más que pedir énseñame a llenar mi vaso, el otro vaso, la jarra... o a vivir abrazado a la tristeza. Porque es verdad que el peso de la vida está... como en el personaje interpretado por Sam Claflin...aunque estamos de acuerdo en que podía decir que sus 6 meses no fueron igual que "antes de ti (antes de conocer al personaje de Emilia Clarke)"
Nuestra Pascua tampoco fue la misma después de conocer La Asunción, un edificio majestuoso... con una comunidad de personas más majestuosas aún. 

Alegría, canciones, bailes, conversaciones, risas, fotos...quizá sigamos vacilantes pero así sí que se puede vivir con la vida. 
Y todas las vivencias de estos días... ¿dónde irán? ¿Quién sabe? Puede que nos quedemos como tres triste tigres o que nos atrevamos a decir: YO VIVIRÉ.
Pero tranqui...que no estás ni sola ni solo. Gracias por atreverte a acompañar y a acompañarte en estos días... anda, levántate y anda : ) también hoy. 







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